El fútbol local en el ‘90

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Cuando se dio inicio a la temporada oficial del fútbol de la Liga Pehuajense en 1990, se sabía que Defensores del Este, campeón del torneo oficial anterior, tenía el derecho adquirido de representar al fútbol lugareño en la siguiente edición del Torneo Provincial que anualmente organizaba el Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino.

Es cierto que los azulgranas había representado a Pehuajó en la edición de 1989 de tan significativo certamen pero ello había sido motivado por el compromiso asumido por sus dirigentes ante la falta de postulantes para hacer uno de la plaza asignada a nuestra liga. Algo así como había ocurrido con Deportivo Argentino en 1987 y Estudiantes Unidos en 1988 que asumieron la responsabilidad de representar a Pehuajó sin más derecho que el de ser, sobre el cierre de las inscripciones, los únicos interesados en participar. Sin embargo ahora Defensores tenía todo un año por delante para preparar su participación.

LA IDEA

La idea de otorgarle al campeón de la Liga Pehuajense el derecho a participar en la edición del año siguiente del Torneo Provincial, obedecía a darle tiempo suficiente, cosa de la que siempre habían carecido todos los antecesores, para preparar el plantel. Es decir que, a sabiendas que debería afrontar un certamen de tal magnitud podía hacer incorporaciones para reforzar el equipo que participaría del torneo local y tener la posibilidad de que, a través de los partidos, poder encontrar un equipo con buen ensamble en sus líneas y al que solo podrían hacerle falta unos pocos refuerzos como para tener chapa de competitivo a nivel regional, y no como se había hecho muchas veces en que, cuando un equipo se decidía a entrar al Provincial, generalmente sobre la fecha de cierre, hacía un elevado número de incorporaciones, aumentaba considerablemente el plantel, pero no tenía tiempo material de probar esos refuerzos ni posibilidad de esperar que, partido a partido, fueran encontrando su lugar en el equipo, dado que los torneos, en cada una de sus fases, eran relativamente muy cortos.

En consecuencia, la idea era muy buena desde la perspectiva de la lógica pero inaplicable desde el punto de vista práctico debido a la inestabilidad económica vivida desde finales de los ’80 a principio de los ’90 en nuestro país, lo que hacía que prácticamente fuera poco menos que imposible que los clubes desembolsaran dinero para incorporaciones, dado que el solo hecho de participar, aun con sus propios jugadores, se le hacía cuesta arriba en el torneo local.

PARTICIPANTES

Para 1990 confirmaron su participación: Defensores del Este, Estudiantes Unidos, Deportivo Argentino, Calaveras, Maderense, KDT, San Martín, Atlético Mones Cazón, y Unión de Curarú.

Nueve equipos. No estaban Boca Junior, Independiente de Mones Cazón, y Progreso de Juan José Paso que habían sido animadores de muchos torneos de la Liga local, ni tampoco Sarmiento que, desde hacía un tiempo, ya no participaba en los campeonatos locales.

EL SISTEMA

El sistema de juego elegido fue el de todos contra todos, a dos ruedas, alternando la condición de local en cada una.

No obstante las dos ruedas serían computadas por separado, por lo que si un equipo ganaba la primera rueda tenía la chance de ser campeón de manera directa en caso de ganar también la segunda. Si esto se daba no habría discusión y el equipo mencionado sería el nuevo campeón. Pero en caso de ganar la primera rueda un equipo y la segunda rueda otro, se tomaría en cuenta también la tabla general final (suma de las dos ruedas). De esta manera, los ganadores de cada una de las ruedas, más los dos equipos que, fuera de aquellos dos, obtuvieran más puntos en la tabla general, pasarían a semifinales, las que se disputarían con partido y revancha, pasando a la final los ganadores de la llave conforme al sistema de definición determinado.

PROTAGONISTAS

Las incorporaciones realizadas por los equipos habían sido varias. Defensores del Este había incorporado, como refuerzos más significativos, al arquero Hugo Fernando Pizarro y  al delantero Gustavo Espeleta, quienes venían de actuar en Deportivo Argentino, potenciando un equipo que contaba con jugadores como: David Del Valle, Julio Galeano, Rubén Omar Tolosa, Carlos Tolosa, y Fabián Carlos.

Calaveras había incorporado al arquero Daniel Torres, y contaba con los hermanos Miguel Ángel, Daniel, y César Lamanna, como así defensores de la talla de Mario Ramírez y Aníbal Folgar, y el joven delantero Mariano González.

Estudiantes mantenía un equipo sólido con jugadores como: el arquero Carlos Marchi, los defensores Salanitro y Collareda; los volantes Garaventa, y Di Salvo, y hombres con permanente llegada al gol como: Roberto Zema, Luis Ángel Civelli, Pablo Castillo, y Gustavo Guinea.

KDT había incorporado al arquero Rubén Landaburu y el delantero Marcelo Jaime, ambos procedentes de Defensores del Este donde habían sido campeones el año anterior.

San Martín contaba con valores de gran proyección como Miguel y Carlos Torres, y Carlos Ferreira, los que sumados a Guillermo Arce que retornaba de Estudiantes, y Miguel Gascón que volvía de Deportivo Argentino, más otros valores como el arquero Juan Francisco Denuncio, el zaguero Darío Castiglia, y el goleador Daniel Serrano, conformaban un muy respetable equipo.

Deportivo Argentino contaba con un plantel integrado por el arquero Silva, defensores como Hugo González, Carlos Carrica, y Sandro Tempio; volantes como: Corti, Benvenutto, y Bayaut, y delanteros como Esbelto Pérez y Pedro Avendaño. Naturalmente que los más experimentados eran el defensor Nolberto Crivaro, el volante Ricardo Tom, y los delanteros: Dardo Pascual y Sergio Roura.

Unión afrontó el torneo con valores identificados como muy propios, tales los casos de Leonel y Hernán Carro, Marcelo y Fernando Calvo, Néstor y Jorge Dari, más los emblemáticos Roncoroni y Ormaechea.

Atlético Mones Cazón, cuyo primer equipo lució una casaca como la de Vélez Sarsfield,  presentó un plantel con: Mario Fresco, devenido arquero, Norryh y Alcaraz como referentes en defensa, José Martínez en el medio campo, y Augusto Gelabert como mayor figura ofensiva.

Por el lado de Maderense: el flaco Miguel Lasca en la valla, Fabián Micieli en defensa, Ramón Mesa y Casimiro Fernández en el medio, y Adrián Venier en la ofensiva, eran los principales referentes por cada línea.  Aunque en la faz ofensiva había grandes expectativas depositadas en el juvenil Adrián Gómez, promovido a primera división, y en el puntero Jorge David Pérez, un pehuajense que procedía del Club Ciudadela de Comodoro Rivadavia.

EL TORNEO

El torneo resultó muy interesante y Defensores del Este se impuso en la primera rueda con 13 puntos, producto de seis victorias, un empate, y una derrota. El segundo lugar fue para Estudiantes que, con 5 victorias, dos empates, y una derrota, sumó 12 unidades. 

El que más sorprendió fue Deportivo Argentino que tuvo una muy floja performance en dicha rueda, dado que ganó un solo encuentro, empató tres y perdió cuatro, quedando penúltimo, en razón que fue Unión el equipo que cerró la tabla con solo tres puntos.

Próximo sábado: Se define el torneo local de 1990 con mucha polémica.

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