Cuidar la pelota

Noticias Pehuajo - Deportes - Cuidar la pelota

Lo habíamos visto en 1979 cuando nos visitó con la Selección de la Liga Cultural y Deportiva de Tres Lomas, equipo que en aquella tarde de Octubre, hace ya cuarenta años, terminó eliminando del campeonato argentino a la selección pehuajense en una definición por penales.

En ese tiempo, por los pehuajenses jugaban en aquella liga: Roberto y Juan De Antón, Héctor Alanís y Roberto Zema, solía tenerse noticias de aquel número 10 que tan buena impresión había dejado con la pelota en sus pies. Por eso, cuando en 1984 llegó para jugar en Deportivo Argentino, muchos lo recordaban.

Se trataba de Jorge Alberto Almada, un paranaense nacido el 22 de octubre de 1955 que, siendo adolescente, se mudó con su familia al sur del Gran Buenos Aires y decidió ponerle una camiseta a su pasión futbolera. Se presentó en Temperley y quedó fichado.

Con 17 años, debutó en la primera división celeste que, en aquella temporada de 1973, militaba en la Primera B, por entonces, la segunda división del fútbol argentino.

Jugó apenas 2 partidos en un equipo donde el arquero era Luis Alberto Barbieri y estaban, entre otros, el volante Mariano Biondi y el puntero Horacio Corbalán que, ese año, fue el goleador del torneo.

Al año siguiente, Temperley ascendió a primera A, y Almada fue parte de los planteles superiores de la entidad entre 1975 y 1977 jugandocomo volante central o por derecha.

La vida lo llevó a General Alvear, provincia de Mendoza, para jugar en Sport Club Pacífico, donde fue campeón pero sus sueños de triunfar en el fútbol porteño se mantenían. Pasó a El Porvenir aunque una seria lesión en su rodilla durante un encuentro de fútbol reducido lo marginó. Recuperado tras varios meses, intentó jugar en la Liga del Sur pero terminó recalando en Tres Lomas para jugar en Atlético Argentino y, junto a sus compañeros de equipo: Héctor “Tito” Ramírez, Eduardo Durán y Carlos Belardo, fue convocado a integrar aquella selección de la Liga que eliminó Pehuajó.

Dos años más en el famoso equipo “tocinero”, un paso por Tristán Suárez en la primera C en 1982 y retorno a Tres Lomas para el año siguiente.

Así llegó a 1984, cuando invitado por Roberto Zema, excompañero en la selección blanca, decidió venir a Deportivo Argentino. Y fue campeón con un equipo que desplegó muy buen fútbol en un torneo con ilustres figuras en varios conjuntos rivales.

Clasificado para el Torneo Regional, Jorge formó parte del el plantel azul que dirigían Tomás Arive y Raúl Grottoli, y si bien no estuvo en el debut, fue titular en la segunda fecha ante Olimpo en Bahía Blanca, integrando un medio campo junto a Juan José Paredes, Héctor Vittor y David Dalla Libera, debiendo ocupar el entrerriano la franja derecha, más adelante que Paredes, asociándose en la creación de buen fútbol y colaborando en controlar las peligrosas proyecciones de Cheiles, considerado un emblema de los aurinegros del sur.

Lamentablemente, una lesión lo obligó a dejar la cancha sobre el final del primer tiempo y ya no pudo actuar en todo el resto del torneo.

Al año siguiente regresó a Argentino de Tres Lomas y jugó un nuevo Regional, integrando un grupo junto a Olimpo de Bahía Blanca, Paraná de San Pedro, Sarmiento de Coronel Suárez, Independiente de General Madariaga, Gimnasia y Esgrima de Mercedes e Independiente de Bolívar. Solo un equipo clasificaba para la fase siguiente y fue Olimpo, pero Argentino, en una enorme campaña que siempre se recuerda, terminó segundo.

Visto por la gente de Madariaga en ese torneo, lo llevaron al Club Los del Clan para 1986, una institución joven que, con Almada en sus filas, volvió a ser campeón.

Fue campeón en Tres Lomas, General Alvear (Mendoza), Pehuajó y General Madariaga, lugares donde dejó un recuerdo imborrable más allá de los títulos, dado que demostró ser un jugador con enorme respeto por la técnica futbolística y por el abordaje de la actividad como algo para disfrutar, priorizando el cuidado en el tratamiento de la pelota que es, en definitiva, el elemento esencial del juego, porque Jorge consideró siempre al fútbol como un juego y como tal, había que divertirse.

Iniciado como volante central en Temperley, llegó a destacarse en el fútbol del interior como volante más adelantado y mayor peso ofensivo.

Con piernas fuertes y musculosas como firmes columnas, protegía muy bien el balón y empleaba muy bien su cuerpo, aun rodeado de muchos rivales, pero también sabía cuidar la posesión de la pelota para su equipo, apelando a entregas seguras y eficaces.

Su gran sentido estratégico de la ubicación le permitía encontrar el lugar adecuado en la cancha y desde allí desplegar un fútbol inteligente y atractivo, colocando pases precisos para dejar a sus delanteros en posición de gol. Muchos goleadores le deben suficientes asistencias como para tenerlo siempre presente.

Jorge Alberto Almada, aunque jugó menos de 20 partidos en Pehuajó, dejó una marca indeleble de su fútbol que, día a día, parece agigantarse.

Roberto F. Rodríguez

<

.

.

.

.

.

Monedas

Sitio web de referencia: Banco Nación

Moneda Compra Venta
Dolar U.S.A 27.20 28.20
Euro 33.00 34.00
Real 650.00 700.00
Farmacia Del Aguila
Farmacia Fernadez